La imagen personal no está peleada con la aceptación corporal...¿o si?
- chicology mx
- 19 dic 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 28 ene 2025

A lo largo de nuestra vida, la sociedad y los medios de comunicación nos han enseñado tips and tricks para vernos más altas, más delgadas, con más cintura, con menos arrugas, sin brazos ni piernas anchas, más jovenes y hasta menos morenas (agotador, ¿no?). Hemos trabajado en construir nuestra imagen como el estereotipo de belleza del momento. Eso sí, si cambia el tipo de cuerpo y la moda, tenemos que regresar al inicio para tener un nuevo "glow up", porque ¡que miedo quedarse atrás!, en lo obsoleto, en lo raro, en lo diferente... en lo original, en lo auténtico, en lo ÚNICO...
Y aunque hemos crecido creyendo que esa es la forma de "cuidar nuestra imagen", ocultando partes de nuestro cuerpo para vernos de mil y un formas, menos como somos realmente, hay una cara oculta de la imagen personal (que insisten en que no la conozcamos).
Una cara que tiene las recomendaciones para vivir sin tener que estar pensando todo el tiempo en el qué dirán los demás, herramientas que te devuelven tiempo y espacio mental, permitiéndote enfocarte en otras cosas, como tus metas, tus gustos, estar presente en una conversación sin estar pensando si se te ve bien el vestido o si están muy cortos los shorts, o si el labial sigue bien puesto.
Esta parte de la imagen, es la que se trabaja de adentro hacia afuera y la que te permite decir: Si, este es mi cuerpo y no, mi valor no está definido por su forma. Si, estos son los cambios que representan la etapa que estoy viviendo y no, no me averguenzo de ellos. Si, me gusta la moda y disfruto salir de compras, pero igual disfruto reirme con mis amigas sin pensar en dietas y me interesan muchos más temas que los que socialmente no están catalogados como "temas de chicas", como los crimenes policiacos y los deportes.
No tienes que decidir entre tener una buena imagen o amar tu cuerpo. La imagen estética es para divertirse, para conocerse, para reinventarse cuantas veces sea necesario, para escucharse, para explorar, y no para encajar.
¿El secreto? Primero reconoce tu cuerpo, no borres las fotos que "no muestran tu mejor ángulo", es más, no poses para las fotos y ve cómo se ve tu cuerpo, cómo eres de un ángulo y de otro, más allá de los que conoces en el espejo. Acostúmbrate a verte sin filtros. Saluda a ese cuerpo que por mucho tiempo no has querido ver, pero que día con día te entrega su máximo esfuerzo, agradecele y deja que salga cada vez más y más, sin cubrir las partes que se supone deberían ocultarse.
El paso dos se lo robo a una Coachee: Hazlo, sin pensarlo. Atrevete a ponerte esa falda, atrévete a ponerte ese labial, esa sombra de ojos, esa combinación de colores, atrevete día con día a romper esas reglas de imagen y observa... observa lo libre que se mueve tu cuerpo, cómo las palabras fluyen porque no estás sobrepensando, cómo escuchas con atención y ¡vaya que es interesante la conversación!, cómo compartes y cómo convives, la concentración que tienes en tus actividades, y en dónde está ahora tu atención.
No busques la aprobación externa, sabemos que esa no va a llegar, porque podrías estar yendo a contra corriente con estos cambios, pero recuerda que es un reto que estás tomando por y para ti, para ser cada día más tú. Para ponerte en primer lugar y sobre todo, para recuperar esa autenticidad que estuvo escondida debajo de tantas reglas por cumplir y más abajo, tal vez algún miedo oculto.
Es un proceso que lleva su tiempo, pero te aseguro que vale la pena.
Para terminar, te regalo esta pregunta para reflexionar: ¿cómo te vestirías si aceptaras tu cuerpo tal y cómo es, y no tuvieras miedo a no encajar?
Artículo creado por Lic. Abigail Águila
Coach de Imagen con enfoque en aceptación corporal





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